Por: Pablo Cárdenas Acevedo

A comienzos de este año, una balacera ocurrida durante un partido amateur en la comuna de San Antonio terminó con la vida del futbolista Nicolás Vidal, jugador del club Estrella Roja. El deportista, de 25 años, participaba en un encuentro válido por la Copa de Campeones del fútbol amateur cuando, tras el término del partido, se produjo una riña que derivó en enfrentamientos entre asistentes. En medio de los incidentes, Vidal recibió un disparo que le provocó la muerte, convirtiéndose en uno de los episodios más graves registrados recientemente en el fútbol amateur chileno.

Los hechos de violencia también alcanzaron al fútbol profesional durante el último año. En julio de 2025, incidentes protagonizados por hinchas de Universidad de Chile e Independiente en el estadio Libertadores de América, en Argentina, derivaron en enfrentamientos en las tribunas durante un partido por la Copa Sudamericana. Meses antes, en abril, la tragedia golpeó al estadio Monumental cuando dos hinchas de Colo-Colo, de 12 y 18 años, fallecieron en las inmediaciones del recinto en la víspera del enfrentamiento ante Fortaleza de Brasil por la Copa Libertadores, en un hecho que generó conmoción nacional y reabrió el debate sobre la seguridad en los espectáculos deportivos.